Pese a amenazas de misiles, católicos se hacen presentes en Jerusalén
CHARLAS DE TABERNA
MARCOS H. VALERIO
En plena Semana Santa, las autoridades israelíes y la Iglesia Católica Latina llegaron a un acuerdo para realizar las ceremonias de Pascua en Jerusalén bajo estrictas restricciones de seguridad. Tras una reunión productiva entre la Policía de Israel y el cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, se estableció un marco mutuo que permite mantener la libertad de culto, pero en un formato simbólico y limitado.
La principal afectada será la tradicional ceremonia del “Fuego Sagrado” (Holy Fire), uno de los ritos más esperados y emotivos del cristianismo oriental y occidental, que suele congregar a miles de fieles en la Iglesia del Santo Sepulcro.
Este año, debido a la compleja realidad de seguridad generada por la Operación “León Rugiente”, el evento se realizará con un número reducido de participantes y sin las grandes aglomeraciones habituales.
La Policía de Israel explicó que esta decisión responde a un peligro real e inminente: en las últimas semanas, misiles iraníes y sus restos han impactado en varias ocasiones dentro de la Ciudad Vieja de Jerusalén.
Cabe destacar que, las restricciones buscan proteger la vida de los fieles, priorizando la seguridad por encima de las celebraciones masivas, mientras se mantiene el espíritu religioso de la Pascua.
El acuerdo subraya que tanto las autoridades como la Iglesia comparten el mismo deber primordial: la protección de la vida humana, sin renunciar del todo a la libertad de culto. Aunque hubo tensiones previas (incluyendo el impedimento temporal de acceso del propio cardenal Pizzaballa a la Iglesia del Santo Sepulcro), el diálogo fructífero permitió llegar a esta solución coordinada.
Este será uno de los Viernes Santos y Pascuas más atípicos en décadas recientes en Tierra Santa, marcado por el contexto de conflicto regional y la amenaza persistente de ataques desde Irán.
La decisión ha generado reacciones encontradas entre los fieles cristianos, quienes lamentan las limitaciones pero comprenden la necesidad de priorizar la seguridad.
